El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de la nueva Ley antitabaco, una reforma que supondrá uno de los mayores cambios en la normativa española sobre el consumo de tabaco desde la entrada en vigor de la legislación de 2005. El texto inicia ahora su tramitación en las Cortes Generales antes de su aprobación definitiva.
Entre las principales novedades destaca la prohibición de fumar en las terrazas de bares y restaurantes, una medida que también se extenderá al uso de cigarrillos electrónicos, vapeadores y otros dispositivos relacionados con el consumo de nicotina.
La reforma amplía de forma considerable la red de espacios libres de humo, incorporando lugares como playas, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, campus universitarios, espectáculos al aire libre, parques nacionales y otros espacios públicos donde hasta ahora no existía una prohibición general.
Vapeadores y productos con nicotina
Otro de los ejes de la nueva normativa es la equiparación legal de los vapeadores y productos relacionados con el tabaco al cigarrillo convencional. Esto implica que estarán sujetos a las mismas restricciones de consumo en los espacios donde no se pueda fumar.
La ley también introduce cambios en la comercialización de estos productos. La venta y suministro de cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y otros dispositivos similares quedará limitada a establecimientos especializados, que además no podrán exhibir publicidad visible desde el exterior.
Asimismo, la reforma refuerza la protección de los menores al prohibir expresamente no solo la venta y el suministro, sino también el consumo de productos del tabaco y vapeadores por parte de menores de edad, una medida que hasta ahora no figuraba de forma específica en la legislación estatal.
Objetivo de salud pública
Según el Ministerio de Sanidad, la reforma persigue reducir la exposición al humo ambiental, adaptar la legislación a las nuevas formas de consumo de nicotina y avanzar hacia una mayor protección de la salud pública.
El proyecto incorpora además restricciones a la publicidad y promoción de los productos relacionados con el tabaco y recupera mecanismos de seguimiento de las políticas de prevención del tabaquismo.
Aunque el texto ya ha recibido el visto bueno del Consejo de Ministros, la ley aún no ha entrado en vigor. El proyecto deberá ser debatido y aprobado por el Congreso y el Senado antes de su publicación definitiva en el Boletín Oficial del Estado.






