El pasado 5 de junio apareció una paloma muerta en la zona donde se habían detectado estos productos. Según relatan los residentes, el ave estaba siendo consumida por una gaviota, que abandonó la presa ante la presencia de personas, lo que ha generado preocupación por una posible intoxicación secundaria del animal.
Denuncias vecinales por la presencia de sustancias tóxicas
Los vecinos aseguran que durante varios días se ha observado la presencia de productos utilizados para la eliminación de roedores y, presuntamente, también de palomas.
Ante esta situación, residentes de la zona han procedido a retirar diariamente el raticida y el azufre depositados en la calle para evitar riesgos mayores, especialmente para la salud de las personas que transitan por el lugar y para los animales domésticos.
La preocupación se centra en los posibles efectos que estas sustancias pueden tener sobre la población, las mascotas y la fauna urbana, además de las consecuencias medioambientales derivadas de su uso inadecuado.
El uso de azufre en la vía pública está prohibido
Los denunciantes recuerdan que la utilización de azufre en aceras o junto a edificios para evitar que los perros orinen es una práctica que continúa produciéndose en numerosos municipios pese a las restricciones existentes.
Aunque las ordenanzas municipales pueden variar según cada localidad, las normativas de Medio Ambiente, Espacios Públicos y Convivencia suelen prohibir el vertido en la vía pública de residuos o sustancias que puedan resultar tóxicas para las personas o los animales.
El azufre está considerado una sustancia potencialmente nociva cuando se emplea de forma inadecuada en espacios públicos, por lo que su utilización fuera de los usos autorizados puede constituir una infracción administrativa.
Los raticidas solo pueden ser aplicados por personal autorizado
En Andalucía, el uso de raticidas en espacios públicos está regulado y no puede ser realizado por particulares.
Según la normativa vigente, estos tratamientos deben ser ejecutados por empresas autorizadas o técnicos especializados mediante sistemas de seguridad, como portacebos protegidos, con el objetivo de impedir el acceso de personas, mascotas y fauna silvestre a estos productos.
Los vecinos sostienen que la presencia de raticida al descubierto en la calle supone un riesgo evidente para animales y ciudadanos, especialmente en zonas con tránsito frecuente.
Los residentes reclaman una actuación municipal
Ante la situación detectada, algunos vecinos contactaron con la Policía Local para informar de los hechos y solicitar que se comprobara si el tratamiento contaba con los permisos correspondientes.
Según indican, se pidió que se levantara acta de la situación para verificar la legalidad de la actuación y evaluar los posibles riesgos existentes en la zona.
Hasta la fecha, los denunciantes aseguran no haber recibido respuesta ni tener constancia de actuaciones encaminadas a resolver el problema, por lo que reclaman una intervención que permita eliminar estas sustancias y garantizar la seguridad de personas, animales y del entorno urbano.






