El Ayuntamiento de San Martín del Tesorillo mantiene distintas actuaciones para buscar una solución a la presencia de roedores en algunas calles del municipio, una situación que ha generado preocupación entre los vecinos y que, según el Consistorio, se ha intensificado durante las últimas semanas.
El primer teniente de alcalde, Roberto García, ha detallado las dos líneas de trabajo que está desarrollando el equipo de gobierno: una intervención específica en la red de saneamiento en colaboración con ARCGISA y una nueva regulación relacionada con la alimentación de las colonias felinas.
La primera medida consiste en la aplicación de tratamientos específicos de choque en toda la red de alcantarillado junto a la empresa pública ARCGISA. La actuación se desarrolla directamente en el subsuelo con el objetivo de aumentar la eficacia contra la plaga y garantizar la seguridad de los animales que permanecen en la superficie.
Control de plagas con ARCGISA en la red de saneamiento
Desde el Ayuntamiento señalan que la colaboración con ARCGISA permite intervenir sobre la red de saneamiento como parte de las medidas adoptadas para afrontar la presencia de roedores en el municipio.
La segunda línea de actuación se centrará en la regulación de las colonias felinas dentro del marco de la normativa vigente en materia de bienestar animal. Para ello, el Ayuntamiento convocará una reunión con los voluntarios y voluntarias que se encargan del cuidado de estos animales.
Entre las medidas previstas se encuentra la creación de un carnet oficial de alimentador o alimentadora, que permitirá registrar e identificar a las personas autorizadas para atender a las colonias felinas del municipio.
Colonias felinas: puntos, horarios y retirada de alimentos
También se establecerán puntos concretos y horarios determinados para proporcionar alimento a los gatos, con el objetivo de ordenar esta actividad y evitar que la comida quede disponible de manera permanente en la vía pública.
Una vez que los felinos hayan terminado de comer, los responsables deberán retirar de inmediato los alimentos sobrantes. El Ayuntamiento pretende así impedir que estos restos puedan convertirse en una fuente de alimentación para los roedores.
El Consistorio ha señalado que estas medidas buscan compatibilizar la salud pública y el bienestar animal, al tiempo que ha agradecido de antemano la implicación y responsabilidad de vecinos, voluntarios y voluntarias en su aplicación.






