El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha denunciado la situación de la conexión ferroviaria entre Algeciras y Bobadilla, que permanecerá interrumpida al menos hasta el próximo mes de agosto tras los daños provocados por los temporales. El regidor ha asegurado que la comarca está siendo sometida a un “aislamiento inaceptable impropio del siglo XXI”.
Según ha señalado, los desperfectos en la infraestructura afectan a más de un centenar de kilómetros de vía y son, a su juicio, la consecuencia de años de abandono, falta de mantenimiento y ausencia de inversiones reales. Para Landaluce, no se trata de un episodio puntual, sino del resultado de un sistema ferroviario que considera obsoleto.
El alcalde ha afirmado que las borrascas han sido solo el detonante de una situación que ya era crítica, al entender que la línea presenta carencias estructurales por la falta de modernización y electrificación en gran parte de su trazado, lo que la hace especialmente vulnerable.
Tren Algeciras-Bobadilla y falta de inversiones
Landaluce ha lamentado que esta nueva interrupción del servicio se sume a los problemas que, según ha recordado, vienen sufriendo de forma continuada los usuarios de la línea. Entre ellos, ha citado averías, retrasos, transbordos y trenes que considera impropios de una red ferroviaria moderna.
En ese contexto, ha asegurado que los ciudadanos del Campo de Gibraltar están cansados de ser tratados como usuarios de segunda. También ha advertido de la falta de certezas sobre el calendario de futuras actuaciones en la infraestructura.
El regidor ha subrayado que, aunque se habla de agosto como horizonte para la recuperación del servicio, todavía no hay confirmación sobre el inicio de las obras de los gálibos, una actuación que podría suponer otros trece meses de corte. A su juicio, esto abre la posibilidad de que la comarca permanezca casi año y medio sin conexión ferroviaria.
Puerto de Algeciras y consecuencias económicas
Landaluce ha puesto el foco en el impacto que esta situación tiene sobre el desarrollo económico de la comarca, especialmente en el Puerto de Algeciras. Según ha explicado, la falta de tren ha obligado a trasladar gran parte de la actividad al transporte por carretera.
El alcalde ha advertido de que cada día sin conexión ferroviaria supone un golpe para la competitividad del enclave, al desviar mercancías a camiones, saturar carreteras, encarecer costes y reducir la eficiencia de una infraestructura estratégica para la logística del sur de Europa.
Junto al impacto económico, también ha alertado de las consecuencias sociales y laborales derivadas de esta situación, aludiendo al ERTE anunciado para trabajadores del ámbito ferroviario en el puerto. En este sentido, ha lamentado que la falta de infraestructuras adecuadas termine afectando al empleo y a las oportunidades de crecimiento de la comarca.
Infraestructuras ferroviarias en el Campo de Gibraltar
El primer edil ha insistido en que, pese al potencial logístico, industrial y portuario del Campo de Gibraltar, la comarca sigue dependiendo de infraestructuras que considera propias del pasado. En su opinión, no se puede competir ni crecer con un tren que falla constantemente o que deja de existir durante meses.
Por ello, ha exigido al Gobierno central y a Adif un compromiso firme con inversiones concretas, plazos claros y soluciones definitivas para la modernización de la línea Algeciras-Bobadilla, así como medidas urgentes para paliar los efectos de este nuevo corte.
Landaluce ha concluido que el Campo de Gibraltar no puede seguir esperando y ha reclamado un tren digno, moderno, seguro y fiable, al considerar que la comarca se juega con ello su presente y su futuro.






