La Casa de Ceuta en Algeciras ha vuelto a celebrar su tradicional Día de la Mochila con una jornada de convivencia que reunió a alrededor de medio centenar de personas. La cita permitió compartir una de las costumbres más representativas de la cultura ceutí en un ambiente festivo y familiar.
La celebración tuvo lugar en la sede de la entidad, situada en la calle José Luis Cano, portal 1, bajo, donde los asistentes participaron en un encuentro dedicado a mantener vivas las tradiciones de Ceuta y reforzar los vínculos entre quienes comparten sus raíces y costumbres.
Durante la jornada no faltaron la música y la gastronomía, dos de los ingredientes que acompañaron esta celebración. Los participantes pudieron disfrutar de una paella preparada para la ocasión, compartiendo una comida en un ambiente de alegría y compañerismo.
El tradicional reparto de mochilas, protagonista de la celebración
Uno de los momentos más destacados del encuentro fue el reparto de las tradicionales mochilas, una costumbre especialmente vinculada a esta festividad. Como marca la tradición, se prepararon con frutos secos, manzanas y naranjas, productos característicos del Día de la Mochila.
Este gesto volvió a ocupar un lugar especial dentro de la celebración, recordando una tradición profundamente arraigada entre los ceutíes y que continúa presente gracias a iniciativas como la organizada por la Casa de Ceuta en Algeciras.
Más allá de la propia celebración, el encuentro sirvió para compartir recuerdos, estrechar los lazos de convivencia y mantener el contacto con las costumbres de su tierra. La actividad reunió a los participantes en torno a una festividad que forma parte de la identidad cultural ceutí.
La Casa de Ceuta mantiene vivas las tradiciones ceutíes en Algeciras
La jornada transcurrió en un ambiente de alegría y compañerismo, reflejando el compromiso de la Casa de Ceuta con la conservación y difusión de sus tradiciones en Algeciras. La entidad volvió a convertir su sede en un espacio de encuentro para celebrar y compartir una de las costumbres más queridas por los ceutíes.






