Investigan posibles disparos contra Toñi, la orca más longeva del Estrecho de Gibraltar

El Gobierno ha abierto una investigación tras localizar una orca ibérica con marcas compatibles con posibles disparos de perdigones en su aleta dorsal. El ejemplar, conocido como Toñi, es el más longevo de esta población del Estrecho de Gibraltar.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) ha iniciado una investigación por la aparición en el Estrecho de Gibraltar de una orca ibérica que presenta marcas que podrían corresponder a disparos de perdigones en su aleta dorsal.

El cetáceo es conocido como Toñi y, según la información difundida por el Ministerio, se trata de la orca más longeva de esta población. La investigación está en manos de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación.

El Miteco tuvo conocimiento del caso durante la tarde del martes 11 de agosto, después de recibir información de la entidad conservacionista WeWhale, que desarrolla su actividad en la zona con autorización administrativa del propio Ministerio.

Investigación por las marcas de perdigones en la orca Toñi

Un día después de recibir el aviso, el departamento ministerial abrió actuaciones previas de investigación. El objetivo es esclarecer lo sucedido y determinar, si resulta posible, los hechos y la posible autoría del daño.

Estas diligencias podrían desembocar en la apertura de un expediente sancionador en caso de que la investigación permita establecer las circunstancias en las que se produjeron las lesiones observadas en el animal.

La vicepresidenta Sara Aagesen señaló que las marcas detectadas son compatibles con disparos de perdigones y recordó que la orca es una especie vulnerable, por lo que cualquier daño contra estos ejemplares puede tener graves consecuencias legales.

La población de orcas del Estrecho de Gibraltar es vulnerable

La población de orcas del Estrecho de Gibraltar y del golfo de Cádiz está incluida como vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. La normativa de protección de la biodiversidad prohíbe las actuaciones dirigidas a matar, capturar, perseguir o molestar a estos animales.

El incumplimiento de estas disposiciones puede conllevar sanciones de hasta dos millones de euros, además de posibles responsabilidades penales, según recoge la información difundida por el Ministerio.

Desde el verano de 2020 se vienen registrando interacciones entre ejemplares de esta población y embarcaciones en aguas atlánticas de la Península Ibérica. Los ministerios de Transportes y Transición Ecológica mantienen recomendaciones para los navegantes destinadas a reducir los riesgos tanto para las personas y las embarcaciones como para los propios cetáceos.

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