La operación «Alibaba» ha permitido desmantelar una organización criminal presuntamente dedicada a la captación y explotación laboral de ciudadanos extranjeros en empresas vinculadas al reparto de paquetería en Algeciras, La Línea de la Concepción y Los Barrios.
Como resultado de la investigación, la Policía Nacional ha detenido a diez personas e investiga a otras dos por su presunta implicación en delitos de pertenencia a organización criminal, trata de seres humanos con fines de explotación laboral, delitos contra los derechos de los trabajadores y contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Además, la autoridad judicial ha decretado el ingreso en prisión provisional de los dos principales responsables de la trama.
La operación ha permitido también la liberación de ocho víctimas y la identificación de al menos 26 personas perjudicadas, aunque los investigadores consideran que el número de afectados podría ser superior. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones.
La investigación comenzó tras una inspección laboral
Las actuaciones se iniciaron en agosto de 2025, después de una inspección laboral realizada en una nave dedicada al reparto de paquetería en Algeciras, donde fueron localizados y detenidos cinco ciudadanos extranjeros que trabajaban en situación administrativa irregular.
A partir de esa actuación, los agentes detectaron la existencia de una estructura criminal organizada que obtenía importantes beneficios económicos mediante la explotación de trabajadores en situación de vulnerabilidad.
Según la investigación, la organización captaba a sus víctimas a través de redes sociales, donde ofrecía supuestos puestos de trabajo en empresas de reparto. Una vez aceptaban las condiciones, eran alojadas en viviendas gestionadas o alquiladas por los propios investigados, lo que generaba una dependencia económica y personal respecto a la organización.
Jornadas extenuantes y uso de falsos autónomos
Las pesquisas revelaron que los trabajadores realizaban jornadas laborales de lunes a domingo, efectuando repartos continuados y manipulando cargas pesadas con la promesa de incrementar sus ingresos en función del número de paquetes entregados.
La Policía Nacional constató que algunos repartidores eran obligados a conducir furgonetas sin disponer del permiso de conducción correspondiente. Además, en determinados casos, las condiciones eran tan precarias que algunos trabajadores llegaban a dormir en los propios vehículos utilizados para realizar los repartos.
Los agentes comprobaron igualmente que la organización ejercía un control permanente sobre los repartidores y sobre la paquetería asignada. Cuando algunos obtenían autorización de residencia, eran obligados a darse de alta como trabajadores autónomos, pese a desempeñar su actividad en condiciones propias de un empleado por cuenta ajena, utilizando así la figura del falso autónomo para evitar costes laborales y responsabilidades empresariales.
Tres empresas, veinte furgonetas y registros en Algeciras y La Línea
La organización estaba integrada por al menos ocho personas que gestionaban de forma coordinada tres empresas relacionadas con el reparto de paquetería y una flota de hasta veinte furgonetas.
La investigación también detectó presuntas denuncias falsas por paquetes supuestamente extraviados o no entregados, una práctica que habría permitido a los investigados apropiarse de envíos que nunca llegaban a sus destinatarios.
En la fase final de la operación se practicaron tres registros en inmuebles de Algeciras y La Línea de la Concepción, además de tres inspecciones laborales en distintos centros de trabajo. Durante estas actuaciones se intervino abundante documentación relacionada con la organización y el control de los repartidores, localizándose además a varios trabajadores en situación administrativa irregular.






