El sindicato de prisiones Acaip ha vuelto a alertar de la situación de masificación en Botafuegos, donde asegura que a finales de agosto había 1.294 internos. La organización advierte de que la llegada de presos trasladados desde Ceuta puede incrementar los problemas en un centro que ya se encuentra por encima de su capacidad.
Según los datos aportados por el sindicato, la prisión de Algeciras está diseñada por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias para albergar, en el peor de los casos, a un máximo de 1.000 reclusos. Sin embargo, Acaip sostiene que el centro supera de manera continuada esa cifra.
A finales de julio, Botafuegos contaba con 1.258 presos y acumulaba casi 1.300 incidentes regimentales desde comienzos de año, algunos de ellos calificados por el sindicato como de especial gravedad. Un mes después, la población penitenciaria habría aumentado hasta los 1.294 internos.
La masificación en la prisión de Botafuegos y sus consecuencias
Acaip recuerda que el principio celular penitenciario establece que cada recluso debe ser alojado en una celda individual. Entre los motivos señala la protección de la intimidad del interno, al tratarse de su único espacio privado, así como razones relacionadas con la seguridad y la prevención de conflictos nocturnos.
El sindicato sostiene que una prisión masificada dificulta mantener una convivencia ordenada entre los internos y aumenta la presión existente dentro de los módulos. También considera que esta situación complica la separación interior adecuada de los presos y limita la capacidad de la plantilla para garantizar su seguridad.
Entre otras consecuencias, Acaip apunta al incremento de las comunicaciones y las dificultades para controlar las visitas, además de un aumento de amenazas, insultos, agresiones, coacciones y extorsiones. La organización añade que la saturación también perjudica las tareas de reeducación y reinserción social.
El traslado de presos desde Ceuta preocupa a Acaip Algeciras
La situación se ha visto condicionada, según el sindicato, por la entrada de inmigrantes en Ceuta y el posterior ingreso en prisión de algunos de ellos. Ante el riesgo de masificación del centro penitenciario ceutí, el Ministerio del Interior ha ordenado traslados a otras cárceles, entre ellas Botafuegos.
Acaip muestra su preocupación porque estas incorporaciones se producen en una prisión que considera ya saturada, con numerosos incidentes y una plantilla que califica de mermada. El sindicato teme que esta nueva presión pueda traducirse en un incremento de los conflictos dentro del establecimiento penitenciario algecireño.
La organización cuestiona además la política seguida por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y pone como ejemplos las cárceles de Ceuta, donde asegura que permanecen abiertos dos módulos de los ocho existentes, y Archidona, con cuatro módulos abiertos de un total de catorce.
Acaip reclama atención ante la falta de personal
Para el sindicato resulta difícil entender que existan establecimientos que considera semivacíos mientras otros soportan niveles de ocupación superiores a su capacidad. Acaip contrapone esta situación con la que atraviesa Botafuegos y reclama atención sobre la distribución de la población penitenciaria.
La organización insiste en que la combinación de la masificación crónica, los incidentes regimentales y la falta de personal está generando preocupación entre los trabajadores de la prisión de Algeciras.
Acaip concluye que la llegada de nuevos internos procedentes de Ceuta, sumada a los 1.294 presos contabilizados a finales de agosto, puede convertirse en fuente de nuevos conflictos en un centro que, según sus datos, permanece por encima de su capacidad máxima.






