Aqualia continúa reforzando la limpieza preventiva de imbornales, colectores de fecales y pluviales ante la llegada de la época de lluvias, con actuaciones destinadas a evitar posibles incidencias en los principales puntos conflictivos de la ciudad.
Los trabajos se han intensificado con nuevas acciones en la Avenida Menéndez Pelayo, concretamente en el tramo comprendido entre la calle Pinzones y Doctor Gómez Ulla.
La planificación continuará los días 29 y 30 de septiembre en la calle Gibraltar, entre las calles Jardines e Isaac Peral. Las labores se desarrollarán en horario de 09.30 a 15.00 horas.
Limpieza de imbornales y red de saneamiento
De manera paralela, Aqualia mantiene la limpieza de las 8.452 unidades de imbornales distribuidas por toda la ciudad, dentro del dispositivo preventivo puesto en marcha antes de las primeras precipitaciones.
Las actuaciones también incluyen las cántaras de las estaciones de bombeo de aguas residuales situadas en zonas como la Avenida 20 de Abril, Avenida de España y Camino de Estepona, entre otros puntos.
Además, se revisará el correcto funcionamiento de los aliviadores de pluviales para garantizar que el sistema de evacuación pueda trabajar con normalidad y al máximo rendimiento.
Precaución durante los trabajos en colectores
Aqualia ha pedido a los ciudadanos que respeten las zonas de actuación y la señalización instalada mientras se desarrollan los trabajos preventivos.
La empresa solicita especialmente que los vehículos no invadan las áreas acotadas, con el objetivo de facilitar las labores y conseguir que puedan completarse en el menor tiempo posible.
Estas medidas forman parte de los trabajos dirigidos a preparar la red de saneamiento y evacuación de aguas ante el inicio de la temporada de lluvias.
Llamamiento al uso responsable de las toallitas
Tanto Aqualia como el Ayuntamiento han realizado también un llamamiento a la colaboración ciudadana para evitar problemas añadidos en la red durante los episodios de lluvia.
En concreto, han pedido un uso responsable de las toallitas, ya que pueden provocar atascos tanto en las redes de saneamiento como en las bombas de las estaciones de bombeo.
El objetivo es reducir este tipo de incidencias y evitar que se sumen a los problemas que puedan producirse con la llegada de las primeras lluvias.






