La Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Algeciras ha rechazado de forma tajante las informaciones que apuntaban a supuestos daños en su imagen titular durante la Estación de Penitencia del pasado Jueves Santo.
Según el comunicado oficial, la corporación asegura que es “rotundamente falso” que la imagen haya sufrido deterioros distintos o superiores a los ya comunicados oficialmente.
La única incidencia registrada fue la caída de la corona de espinas, sin que este hecho ocasionara daños en la talla, tal y como ha reiterado la hermandad.
Mala fe y perjuicio a la Semana Santa de Algeciras
En el escrito, la hermandad lamenta profundamente la “mala fe y el daño gratuito” que, a su juicio, han provocado quienes han difundido estas informaciones, señalando que afectan no solo a la institución, sino también a la devoción popular y a la imagen pública de la Semana Santa algecireña.
Asimismo, advierte de que la creación de dudas infundadas y la difusión de conjeturas “no contribuyen a la defensa del patrimonio ni al bien común”, sino que generan desconfianza y perjudican a la corporación.
Posibles acciones legales de la Hermandad
La Junta de Gobierno, presidida por la Hermana Mayor, Patricia Cardoso Castillo, ha anunciado que emprenderá todas las acciones legales necesarias para defender el buen nombre de la hermandad frente a quienes utilicen su imagen corporativa sin consentimiento o difundan información falsa.
Estas medidas podrían incluir también la apertura de expedientes disciplinarios en caso de que se considere oportuno.
Compromiso con la transparencia y el patrimonio
La hermandad ha reiterado su compromiso absoluto con la transparencia, el rigor y la correcta conservación de su patrimonio, destacando que cualquier actuación futura se realizará con asesoramiento profesional y comunicación a los hermanos.
En este sentido, subraya que este proceder ha sido una constante en la gestión de la actual Junta de Gobierno.
Finalmente, la corporación ha hecho un llamamiento a la prudencia, el respeto institucional y el sentido de hermandad, instando a que estos valores prevalezcan sobre intereses particulares.






