Un fenómeno excepcional con lluvias muy intensas
La Junta de Andalucía ha activado el nivel 2 del Plan de Emergencias por Riesgo de Inundaciones tras la reunión urgente del Comité Asesor, convocada por el aviso de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ante la inminente llegada de la borrasca Leonardo.
Este episodio meteorológico adverso está asociado a un río atmosférico de origen caribeño, un fenómeno excepcional y poco frecuente en Andalucía, que transporta una enorme masa de humedad desde el Caribe hasta la península ibérica, atravesando las Azores.
Se prevé que las lluvias comiencen a afectar a la comunidad desde la noche de este martes, entrando por la provincia de Huelva, con precipitaciones intensas, persistentes y un elevado riesgo de inundaciones en distintos puntos del territorio.
Avisos rojos y acumulaciones históricas
Según las previsiones de la Aemet, podrían registrarse hasta 120 litros por metro cuadrado en las primeras 12 horas, con continuidad de lluvias durante el miércoles y jueves. En zonas como Grazalema, los acumulados podrían alcanzar entre 500 y 700 litros por metro cuadrado en dos días, cifras prácticamente sin precedentes en la comunidad.
Actualmente existen avisos rojos en áreas como Grazalema, Ronda y el Estrecho de Gibraltar, mientras que otras zonas permanecen en aviso naranja o amarillo, con posibilidad de empeorar según la evolución del episodio.
Las lluvias de las últimas semanas han dejado los suelos completamente saturados, con ríos en crecidas históricas y embalses al límite de su capacidad, lo que incrementa notablemente el riesgo de desbordamientos.
Embalses al límite y riesgo de nuevas inundaciones
Las confederaciones hidrográficas han informado de que 33 embalses de la cuenca del Guadalquivir se encuentran desembalsando, a los que se suman otros de las cuencas del Guadiana y los gestionados por la Junta de Andalucía, en total 19 embalses más, como medida preventiva.
A pesar de estos desembalses, la intensidad de las lluvias previstas podría llevar nuevamente a algunos pantanos a situarse cerca del 100% de su capacidad. Los expertos advierten de que cualquier zona que se haya inundado en los últimos 50 años podría volver a hacerlo.
Las áreas más expuestas actualmente son la comarca de Jerez y el Campo de Gibraltar, el valle del Guadalhorce y la Costa del Sol en Málaga, así como Jaén capital y su entorno.
Refuerzo de medios y activación de la UME
La elevación al nivel 2 de emergencia permite incorporar medios extraordinarios de otras administraciones y preposicionar a la Unidad Militar de Emergencias (UME) para una respuesta inmediata.
Entre las prioridades se encuentran la vigilancia de balsas mineras, especialmente en Huelva y Sevilla, el refuerzo de taludes y laderas con riesgo de desprendimientos y la preparación para rescates acuáticos, en coordinación con la Guardia Civil.
Asimismo, se ha movilizado a todo el personal del Infoca, con helicópteros de vigilancia en zonas inundables y un seguimiento permanente de la evolución meteorológica.
Suspensión de clases y restricción de la movilidad
Entre las medidas adoptadas destaca la suspensión de la actividad lectiva presencial este miércoles en toda Andalucía, excepto en la provincia de Almería, donde por el momento no se prevén condiciones adversas. Las clases se impartirán de forma telemática.
También se suspende la actividad en centros de día y de participación activa para personas mayores o con discapacidad, y se recomienda a los ayuntamientos la suspensión de actividades deportivas al aire libre.
Las autoridades solicitan restringir la movilidad desde la medianoche de este miércoles hasta el jueves en las zonas más afectadas, limitando los desplazamientos únicamente a los estrictamente necesarios.
Llamamiento a la prudencia ciudadana
Desde el Ejecutivo andaluz se insiste en la máxima prudencia y en seguir las indicaciones del 112, evitando atravesar ríos, arroyos o zonas inundables, así como respetar las posibles órdenes de evacuación que pudieran dictarse.
La situación será reevaluada a lo largo del miércoles en función de la evolución del temporal, y no se descarta la adopción de nuevas medidas si las condiciones empeoran.






