La delegación de Sanidad del Ayuntamiento de La Línea de la Concepción, dirigida por la teniente de alcalde Zuleica Molina, continúa desarrollando el calendario previsto en el Plan Municipal de Vigilancia y Control Vectorial 2026, incorporando durante el mes de febrero un enfoque prioritario en educación sanitaria y prevención.
Las recientes lluvias persistentes registradas en la ciudad han generado múltiples acumulaciones temporales de agua en espacios públicos y privados. Aunque las temperaturas se mantienen moderadas, estos episodios pueden favorecer la aparición de pequeños focos de cría si no se adoptan medidas preventivas adecuadas.
Desde la concejalía se insiste en la importancia de no relajar la vigilancia durante el invierno, especialmente tras periodos prolongados de precipitaciones que incrementan el riesgo de agua estancada.
Virus del Nilo Occidental y mosquitos Culex
El Virus del Nilo Occidental (VNO) es una enfermedad transmitida principalmente por mosquitos del género Culex, que actúan como vectores tras alimentarse de aves infectadas, consideradas el reservorio natural del virus. La transmisión se produce por picadura de mosquito y no existe contagio por contacto directo entre personas.
En la mayoría de los casos, la infección en humanos cursa sin síntomas o con manifestaciones leves similares a un proceso gripal. Solo en un porcentaje reducido pueden aparecer complicaciones neurológicas, especialmente en personas de mayor edad o con patologías previas.
Esta realidad permite trasladar un mensaje de tranquilidad, aunque siempre desde la responsabilidad preventiva, tal y como subrayan fuentes técnicas municipales.
Control larvario tras lluvias persistentes
Las lluvias prolongadas aumentan la probabilidad de que queden recipientes, zonas deprimidas del terreno o sistemas de drenaje con agua retenida. Desde el punto de vista técnico, el ciclo biológico del mosquito comienza en el agua estancada, donde se desarrollan las larvas.
Por ello, el control larvario constituye la herramienta más eficaz dentro de las estrategias de prevención. “Tras episodios prolongados de lluvia, el trabajo preventivo debe intensificarse en la fase inicial, antes de que se produzca un incremento de las temperaturas”, señalan fuentes municipales.
El Plan Municipal contempla la revisión sistemática de imbornales, arroyos urbanos, zonas de drenaje y espacios sensibles, así como la planificación anticipada de tratamientos larvicidas selectivos cuando proceda.
Recomendaciones de Sanidad para evitar focos de cría
La delegación de Sanidad recuerda que el agua acumulada durante varios días puede convertirse en un entorno idóneo para el desarrollo de larvas, incluso en pequeñas cantidades.
En este contexto, la educación sanitaria se considera una herramienta clave. La prevención resulta más eficaz cuando el trabajo técnico municipal se complementa con gestos cotidianos en cada hogar.
Entre las recomendaciones específicas tras los últimos episodios de lluvias continuadas destacan:
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Revisar patios, jardines y azoteas para eliminar acumulaciones de agua.
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Vaciar platos de macetas, cubos, bidones y cualquier recipiente exterior.
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Comprobar desagües y canalones para evitar obstrucciones.
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Mantener cubiertas las piscinas que no estén en uso.
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Vigilar zonas bajas del terreno donde pueda haberse formado agua retenida.
Sanidad continuará desarrollando actuaciones técnicas y campañas informativas dentro del Plan Municipal de Vigilancia y Control Vectorial 2026, adaptando las intervenciones a las condiciones climatológicas reales.
Desde el Ayuntamiento se reitera que la prevención es un esfuerzo compartido que comienza en cada domicilio y se refuerza con una actuación municipal coordinada, recordando que proteger la salud colectiva constituye una prioridad permanente y un compromiso firme con toda la ciudadanía.






