El Ayuntamiento de San Roque se solidariza este domingo con los pequeños que sufren cáncer y con sus familias con motivo del Día Internacional del Cáncer Infantil. Como gesto simbólico, el Espacio Joven se ilumina de amarillo, color que representa el lazo dorado, emblema de la lucha contra esta enfermedad.
La concejal de Salud, Rocío Fernández, ha destacado el trabajo que realizan asociaciones como “pequeños héroes sin capa”, que acompañan a los menores y a sus familias en este difícil proceso.
El lema de este año es “Demostrando impacto: del desafío al cambio”, con el que se pretende poner el acento en la necesidad de impulsar acciones que permitan alcanzar una igualdad real en el acceso a los tratamientos médicos para todos los pacientes de cáncer infantil.
Lazo dorado y concienciación sobre el cáncer infantil
El lazo dorado simboliza el cáncer infantil, comparando con el oro la fortaleza y resistencia de los niños que afrontan esta enfermedad. El Día Internacional del Cáncer Infantil se conmemora cada 15 de febrero desde 2002, tras su establecimiento en 2001 por la Organización Internacional de Cáncer Infantil, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud, entre otras entidades.
El cáncer infantil es una realidad que afecta a familias de todo el mundo. Niños y niñas que deberían estar jugando y creciendo se ven obligados a enfrentarse a tratamientos complejos, hospitalizaciones y situaciones de gran incertidumbre.
Desde asociaciones como “pequeños héroes sin capa” se reclama un mayor compromiso institucional que se traduzca en más fondos y recursos destinados a la investigación, con el objetivo de encontrar curas efectivas contra el cáncer infantil.
Reivindicaciones por la igualdad en tratamientos
Entre las demandas trasladadas se encuentra el acceso a tratamientos innovadores y personalizados que reduzcan el sufrimiento y aumenten las posibilidades de curación de los menores afectados.
Asimismo, se subraya la importancia de ofrecer apoyo emocional y psicológico tanto a los niños como a sus familias y cuidadores, para ayudarles a afrontar esta situación.
También se insiste en la necesidad de erradicar el estigma y la desinformación sobre el cáncer infantil, además de concienciar a la sociedad sobre la importancia de respaldar a las familias afectadas.
Por último, se reclama garantizar que los menores con cáncer puedan continuar con su formación académica y participar en actividades recreativas, contribuyendo así a mantener su bienestar y autoestima durante el proceso de tratamiento.






