Tras el Pleno Ordinario de mayo, el alcalde de San Roque, Juan Carlos Ruiz Boix, destacó tres asuntos clave abordados durante la sesión. En primer lugar, hizo un llamamiento a los promotores urbanísticos para que colaboren en la incorporación de bienes pendientes al inventario municipal, tal y como recogen antiguos convenios firmados desde los años 90 y 2000. Esta solicitud se produjo coincidiendo con la aprobación de la incorporación de nuevas parcelas a dicho inventario.
Ruiz Boix subrayó que San Roque, como municipio turístico en constante crecimiento, debe asegurarse de que el patrimonio público también crezca. En este sentido, recordó que los convenios urbanísticos estipulan que una parte importante del suelo que se transforma en uso residencial o terciario pasa a manos del Ayuntamiento, lo que implica beneficios en forma de nuevos viales, equipamientos educativos o sanitarios.
«Se trata de defender el San Roque de hoy y del mañana», afirmó, instando a los promotores a evitar dilaciones y cumplir con lo pactado.
Por otro lado, el regidor calificó como “cuestión menor” la aprobación inicial de la eliminación de una antigua bonificación por domiciliación bancaria de tributos. Explicó que en su momento tenía sentido, pero que ahora todos los recibos ya se pagan por esta vía y los impuestos locales se encuentran en los mínimos legales.
Finalmente, Ruiz Boix informó sobre la liquidación presupuestaria de 2024, destacando un superávit de 7,6 millones de euros, tras haber ejecutado inversiones por más de 75 millones, con un esfuerzo especial en empleo, limpieza, cultura y servicios sociales. Aunque se sobrepasó el límite de gasto en un 12,08%, defendió que este incumplimiento carece de lógica ante unos resultados económicos tan positivos. También puso en valor que el Ayuntamiento está libre de deudas desde 2016, lo que permite destinar el remanente de tesorería a proyectos de gran calado que se ejecutarán a medio y largo plazo.






