El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha expresado su pesar por el fallecimiento de Sor Victoria Delgado Jiménez, trasladando sus condolencias a la comunidad educativa y religiosa, así como a sus familiares, amigos y allegados.
El regidor ha subrayado que Sor Victoria fue “una mujer de gran corazón”, entregada durante toda su vida a la educación y al servicio de los demás, dejando una huella en varias generaciones de alumnos de la ciudad.
Landaluce ha puesto en valor su vinculación con el colegio La Inmaculada, donde desarrolló una trayectoria de 49 años como docente en sus distintas sedes, desde Emilio Castelar y la plaza Inmaculada hasta el actual centro ubicado en la Ermita.
Colegio La Inmaculada y trayectoria educativa
El alcalde ha recordado la amplia labor de Sor Victoria Delgado Jiménez en el ámbito educativo, destacando su papel en la formación de numerosos estudiantes a lo largo de casi medio siglo en Algeciras.
Según ha señalado, su dedicación en el colegio La Inmaculada se mantuvo durante décadas, consolidándola como una figura muy vinculada a la historia del centro y a la enseñanza en la ciudad.
La labor de Sor Victoria no se limitó únicamente a las aulas. También asumió distintas responsabilidades dentro de su congregación, entre ellas la de madre superiora de la comunidad algecireña y la de secretaria del colegio durante muchos años.
Comunidad religiosa y recuerdo en Algeciras
Landaluce ha destacado que desempeñó estas funciones con “dedicación, cercanía y vocación de servicio”, manteniendo siempre un fuerte compromiso con la comunidad religiosa y educativa.
Asimismo, ha afirmado que quienes la conocieron la recordarán “con muchísimo cariño”, como un ejemplo de fe, generosidad y entrega, valores que transmitió a todas las personas que pasaron por su vida.
El alcalde también ha informado de que sus restos mortales están siendo velados en el tanatorio de Cuesta del Rayo, al tiempo que ha reiterado el pesar de la ciudad por una pérdida que deja, según sus palabras, un profundo vacío y el legado de una vida dedicada a educar y acompañar desde el cariño y la fe.






