Varios ediles del equipo de Gobierno de San Roque han participado este miércoles en Cádiz en una manifestación convocada para reclamar más medios y una atención educativa digna para el alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE).
La protesta, impulsada por seis familias de la provincia, ha recorrido las calles de la capital gaditana, reuniendo a numerosos participantes preocupados por la situación actual de la educación inclusiva en Andalucía.
Entre los representantes municipales se encontraban la teniente de alcalde de Educación, Belén Jiménez, junto al teniente de alcalde Fernando Vega y la concejal de Participación Ciudadana, Rocío Fernández.
Reivindicaciones sobre recursos educativos NEAE
Durante la movilización, Belén Jiménez ha criticado la gestión de la Junta de Andalucía en materia de recursos humanos, denunciando el aumento de la ratio en las aulas y la escasez de aulas específicas, lo que obliga en muchos casos al traslado de alumnado a otros centros.
Las principales reivindicaciones giran en torno a la necesidad de garantizar una educación pública de calidad que respete la diversidad del alumnado. En este sentido, los convocantes solicitan una reducción del número de alumnos por clase para ofrecer una atención más adecuada.
Asimismo, los manifestantes han denunciado la inexistencia de ratios específicas para profesionales como PT (Pedagogía Terapéutica), AL (Audición y Lenguaje) y PTIS (Personal Técnico de Integración Social), reclamando su regulación para mejorar la atención individualizada.
Formación docente y continuidad educativa
Otra de las demandas clave es la implantación de una formación continua y obligatoria para el personal docente y técnico, con el objetivo de garantizar una inclusión real en las aulas.
También se ha solicitado la ampliación de la oferta educativa tras la ESO en modalidad específica, para asegurar una continuidad formativa adaptada a las necesidades del alumnado.
Regulación del asistente en aula
La movilización ha puesto sobre la mesa la necesidad de regular la figura del asistente en aula o “maestro sombra”, exigiendo que sea un recurso financiado y gestionado por la Junta de Andalucía, evitando así depender de situaciones precarias o no reguladas.
La iniciativa cuenta con el respaldo de más de 5.000 firmas y cerca de 900 familias, que comparten la preocupación por la falta de profesionales especializados, recursos y apoyos adecuados en los centros educativos.






