Trabajadores de los Puertos Andaluces (TPA) y Comisiones Obreras (CCOO), como representantes de la plantilla de la planta de tratamiento de residuos medioambientales de Sertego, perteneciente al Grupo Urbaser, han conseguido que la empresa entregue de manera urgente los Equipos de Protección Individual (EPI) reclamados para el personal del cargadero.
La entrega del material ha permitido evitar finalmente la paralización de la actividad que los delegados tenían previsto promover ante el riesgo existente para la seguridad de los trabajadores. Los EPI fueron puestos a disposición de la plantilla a las 13.45 horas.
La situación había alcanzado este jueves un punto decisivo después de que los representantes de los trabajadores redactasen durante la mañana el acta necesaria para proceder a la paralización de los trabajos en el cargadero.
TPA y CCOO reclamaban medidas de seguridad desde hace dos meses
El conflicto se remonta a más de dos meses atrás, cuando una inspección preventiva realizada por los delegados de prevención y las organizaciones sindicales detectó distintas deficiencias en las instalaciones.
Aunque la compañía contempla acometer una reforma integral del complejo a medio y largo plazo, TPA y CCOO solicitaron desde el inicio la aplicación de soluciones provisionales inmediatas que garantizasen la protección de los operarios durante las tomas de muestras de los camiones cisterna.
La situación se agravó durante los últimos días. En el Comité de Seguridad y Salud Laboral se había acordado la entrega urgente del equipamiento y la dirección había asumido el compromiso de proporcionarlo de forma inmediata, pero el material no llegó inicialmente a los trabajadores.
La posible paralización del cargadero acelera la entrega de los EPI
Ante la falta de una solución efectiva, los delegados prepararon el acta para paralizar las tareas del cargadero. Según explican las organizaciones sindicales, esta decisión provocó una reacción inmediata de Sertego, que consiguió finalmente el equipamiento reclamado.
TPA y CCOO destacan además la intervención de un delegado de TPA para agilizar las gestiones necesarias. Una vez recibidos los equipos y garantizada la protección inmediata de la plantilla, los representantes sindicales decidieron no remitir el acta de paralización a la Inspección de Trabajo y permitir que continuase la actividad.
Ambas organizaciones valoran que la firmeza de la representación laboral haya permitido desbloquear una situación que llevaba meses pendiente, aunque lamentan que fuese necesario llegar hasta la posibilidad de una paralización de los trabajos para conseguir una respuesta de la empresa.
Vigilancia sobre la seguridad laboral en la planta de Sertego
TPA y CCOO han advertido de que mantendrán una vigilancia permanente sobre las condiciones de seguridad existentes en la planta hasta que se desarrollen las actuaciones definitivas comprometidas por la compañía.
Los representantes de los trabajadores insisten en que las medidas preventivas deben aplicarse antes de alcanzar situaciones límite y defienden que la seguridad de la plantilla debe quedar garantizada sin necesidad de recurrir a ultimátums o amenazas de paralización de la actividad.
Con la entrega de los EPI queda resuelta la necesidad inmediata planteada para el personal del cargadero, mientras los sindicatos mantienen su atención sobre el cumplimiento de las futuras actuaciones destinadas a corregir las deficiencias detectadas en las instalaciones.






