Miki Ortega deja atrás una de las trayectorias más relevantes del baloncesto reciente en Algeciras. El técnico no continuará al frente del Club Baloncesto Algeciras en la temporada 2026-2027 después de que ambas partes no hayan alcanzado un acuerdo para su renovación.
El club ha agradecido públicamente el trabajo realizado durante la última campaña, en la que Ortega dirigió al primer equipo en el regreso a Segunda FEB, además de reconocer su aportación a la entidad a lo largo de los últimos años.
Su historia en el baloncesto algecireño está estrechamente ligada a la evolución de UDEA Algeciras, donde se convirtió en uno de los jugadores más representativos del proyecto.
De referente en la pista a capitán del equipo
Miki Ortega se incorporó a UDEA en la temporada 2018-2019, cuando el conjunto competía en Liga EBA. Desde su llegada se convirtió en una pieza fundamental dentro del equipo, contribuyendo de forma decisiva al crecimiento deportivo de la entidad.
Durante las campañas posteriores fue protagonista en el ascenso y la consolidación del club en LEB Plata, categoría en la que destacó por su capacidad anotadora y su rendimiento constante.
Su impacto deportivo le llevó a convertirse en el máximo anotador de la fase regular de LEB Plata en una de sus temporadas más brillantes, además de situarse entre los jugadores más valorados del equipo.
Un líder dentro y fuera de la cancha
El algecireño asumió también la responsabilidad de portar el brazalete de capitán, ejerciendo como uno de los principales referentes deportivos e institucionales del club.
En la temporada 2020-2021 firmó una media de 17,3 puntos por partido, siendo una de las figuras clave para lograr la permanencia del equipo en la categoría.
Su liderazgo y compromiso con el proyecto le permitieron ganarse el reconocimiento de la afición y consolidarse como uno de los nombres propios de la historia reciente del baloncesto local.
El salto al banquillo y el regreso a Segunda FEB
Tras su etapa como jugador, Ortega inició una nueva aventura en los banquillos. En noviembre de 2023 asumió de forma interina la dirección técnica de UDEA Algeciras tras la salida de Javier Malla, dando comienzo a su carrera como entrenador.
Posteriormente formó parte del nuevo proyecto surgido tras la unión de las estructuras de UDEA y CBCA, que dio lugar al actual Club Baloncesto Algeciras.
Al frente del equipo logró culminar una temporada histórica con el regreso a Segunda FEB, éxito que ahora queda como el último capítulo de una trayectoria marcada por su vinculación permanente al baloncesto de la ciudad.






