100×100 Unidos por Tarifa ha valorado el paso dado por la Junta de Andalucía con la eliminación de la tasa por la retirada del alga invasora, aunque lo considera “absolutamente insuficiente” ante la situación que atraviesa el litoral.
La formación reconoce que la medida supone cierto alivio económico para los ayuntamientos, pero sostiene que el problema de la Rugulopteryx okamurae no es puntual ni menor.
Jorge Benítez ha señalado que “estamos ante una auténtica catástrofe medioambiental”, insistiendo en que la proliferación del alga en el Estrecho de Gibraltar es un proceso destructivo y continuo.
Rugulopteryx okamurae y biodiversidad marina
Según 100×100 Unidos por Tarifa, las consecuencias ecológicas son “devastadoras”, con pérdida de biodiversidad y afecciones al hábitat de especies como la lapa ferruginea.
El colectivo también advierte del impacto sobre las praderas de Posidonia oceánica, así como de la desaparición de moluscos, erizos y otras especies fundamentales para el equilibrio del ecosistema.
Benítez ha afirmado que el Gobierno central “sigue mirando hacia otro lado” mientras los ayuntamientos soportan solos el peso de esta situación.
Estrecho de Gibraltar en riesgo
100×100 Unidos por Tarifa considera que la respuesta institucional sigue siendo “tibia, lenta y completamente desproporcionada” ante lo que define como una asfixia del fondo marino.
La formación sostiene que Tarifa no puede asumir sola esta carga ni seguir viendo afectadas sus playas, su pesca, su turismo y su identidad.
Por ello, exige una intervención urgente del Gobierno central, un plan real, financiado y coordinado, y la implantación de soluciones que ya funcionan en otros territorios, como Ceuta.
También reclama libertad para que los ayuntamientos puedan gestionar y valorizar este residuo, catalogado como sólido urbano, si no se produce una acción directa.
“Si no nos ayudan, al menos que nos dejen actuar. Pero no podemos seguir así”, ha manifestado Jorge Benítez.
Desde 100×100 Unidos por Tarifa aseguran que no van a callarse ni resignarse ante una situación que consideran una catástrofe medioambiental sin precedentes en sus costas.






