El conjunto que dirige Miki Ortega encara este fin de semana una cita de máxima exigencia en un contexto complicado por las ausencias de Alberto Artiles y Berni García, ambos lesionados. Las bajas obligarán al resto del plantel a redoblar esfuerzos en un momento decisivo del curso.
El técnico linense reconoció la dificultad del compromiso tanto por el desplazamiento como por el potencial del adversario. “Será un partido difícil con un viaje largo y en una cancha difícil”, señaló, subrayando además que el equipo viaja “en circunstancias difíciles” por la ausencia de dos jugadores “muy importantes”.
Pese a ese escenario, el mensaje desde el vestuario es de confianza en la respuesta colectiva. Ortega aseguró que existe “confianza plena” en que el grupo sea capaz de dar “ese pasito hacia adelante” y encontrar entre todos “ese paso extra” necesario para competir este domingo.
Bajas por lesión y esfuerzo colectivo
La exigencia del choque llega en un tramo decisivo de la competición, con solo cinco partidos por delante para el cierre de la fase regular. En ese contexto, cada encuentro adquiere un peso especial para los objetivos del equipo.
“Estamos concienciados en lo que nos estamos jugando”, afirmó Miki Ortega, que insistió en la necesidad de ofrecer “la mejor versión” y el “100%” para poder alcanzar la victoria. El técnico pone el foco en la implicación de toda la plantilla ante un compromiso que puede marcar el desenlace de la temporada.
La intención del grupo pasa por sobreponerse a las bajas y mantener la competitividad en una salida compleja. La vigésima victoria del curso aparece como el gran objetivo inmediato en un partido que exigirá máxima concentración y un esfuerzo coral.
Un rival fuerte como local
Enfrente estará un rival que ocupa la octava posición de la tabla y presenta un balance de 11 victorias y 11 derrotas. Aunque llega al encuentro sin apenas nada en juego, su rendimiento reciente en casa eleva el nivel de dificultad del duelo.
El adversario acumula tres victorias consecutivas como local, un dato que refuerza su solidez en su pista. Además, ha sido capaz de conseguir ocho de sus once triunfos ante su afición, lo que confirma el peso del factor cancha en su temporada.
Entre sus nombres más destacados sobresale Alan Moreno, escolta argentino de 1,85 metros que promedia 20 puntos por partido. Junto a él aparece Gonzalo Carral, otro escolta con pasado en equipos canarios de Tercera FEB y que supera los 10 puntos de media.
Alan Moreno y Gonzalo Carral, principales amenazas
La capacidad anotadora de Alan Moreno se presenta como uno de los grandes argumentos ofensivos del rival. Su promedio de 20 puntos por encuentro le convierte en la principal referencia a vigilar para un equipo que llega condicionado por las lesiones.
También destaca Gonzalo Carral, un jugador con experiencia en la categoría y presencia en el perímetro. Su aportación de más de 10 puntos por partido completa un bloque que ha sabido hacerse fuerte en su cancha.
Con ese panorama, el equipo de Miki Ortega afronta una prueba de carácter en un momento clave de la fase regular. La respuesta del grupo ante las bajas y la capacidad para competir fuera de casa marcarán sus opciones de sumar un nuevo triunfo.






