IU Algeciras ha hecho pública su decisión de trasladar al Parlamento de Andalucía la situación de inactividad en la que se encuentra el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de Huerta Grande, ubicado en la barriada algecireña de Pelayo.
La federación de izquierdas se hace eco de las denuncias realizadas por Verdemar y Agaden – Ecologistas en Acción, que han señalado la grave incoherencia en la política ambiental de la Junta de Andalucía.
Según estos colectivos, mientras se refuerza la atención a la biodiversidad marina, la fauna terrestre del Estrecho de Gibraltar permanece prácticamente desprotegida debido al cierre prolongado del CREA algecireño.
Iniciativas en el Parlamento de Andalucía para reabrir el CREA
En este contexto, la coordinadora local de Izquierda Unida, Purificación Alonso, ha informado de que la dirección local ha trasladado a la portavoz de Por Andalucía y diputada, Inma Nieto, una serie de iniciativas para instar la reapertura del CREA de Pelayo.
Desde IU Algeciras consideran urgente la puesta en funcionamiento de esta infraestructura ambiental en una zona como el Estrecho, caracterizada por su notable riqueza ecológica y por ser una importante ruta migratoria de aves.
“No alcanzamos a entender cómo la Junta mantiene cerrado un CREA necesario para salvaguardar la biodiversidad de Algeciras y su comarca”, ha sostenido la dirigente local, subrayando la necesidad de su apertura inmediata.
El único CREA operativo en Cádiz está a más de 100 kilómetros
IU Algeciras recuerda que el único CREA operativo en la provincia de Cádiz se encuentra en El Puerto de Santa María, a más de 100 kilómetros de distancia, lo que dificulta una atención adecuada a los animales heridos.
Esta situación, según la formación, incrementa los niveles de mortalidad de las especies que requieren atención urgente en el entorno del Estrecho de Gibraltar.
La federación respalda además las preocupaciones de Verdemar y Agaden, que han insistido en la plena viabilidad de la reapertura del CREA de Pelayo, al contar con habitáculos, voladeros y espacios para educación ambiental y prácticas científicas, considerados elementos clave para la rehabilitación de aves y otras especies amenazadas.






